Ponga una música con un ritmo bien definido.
Demuestre aplaudiendo al ritmo.
Pida a los niños que lo sigan.
Cambie la música: lenta (aplausos lentos), rápida (aplausos rápidos).
Varíe: golpear las piernas, los hombros, la barriga.
Creen juntos un ritmo sin música.