Sopla burbujas de jabón por la habitación.
Deja que los niños las observen fascinados.
Incentiva: '¡Intenten reventar las burbujas!'.
Luego, deja que cada niño intente soplar.
Trabaja: soplo fuerte (muchas burbujas), soplo débil (burbuja grande).
Disfruta el momento mágico con calma.