Simula situaciones simples: pedir un juguete prestado.
Demuestra: '¿Puedo jugar? ¡Por favor!'.
El otro niño presta y escucha: '¡Gracias!'.
Repite con diferentes escenarios: pedir agua, pedir ayuda.
Elogia cada uso espontáneo de las palabras mágicas.
Refuerza a lo largo del día en situaciones reales.